
La senda de la autorrealización o del misticismo se describe en El Bhagavad-gita. El principio básico de la autorrealización lo constituye el conocimiento de que la entidad viviente no es este cuerpo material, sino que es diferente de él, y que su felicidad se halla en la vida, bienaventuranza y conocimiento eternos. Esas cosas son trascendentales y se encuentran más allá tanto del cuerpo como de la mente. La autorrealización se busca mediante la senda del conocimiento, mediante la práctica del sistema óctuple o mediante el bhakti-yoga. En cada uno de esos procesos se tiene que llegar a comprender la posición constitucional de la entidad viviente, su relación con Dios, y las actividades mediante las cuales ella puede restablecer el vínculo perdido y alcanzar la máxima etapa perfecta del proceso de conciencia de Krishna. Si se sigue cualquiera de los tres métodos antedichos, es seguro que tarde o temprano se llegará a la meta suprema. Eso lo indicó el Señor en el Segundo Capítulo: “Hasta un pequeño esfuerzo que se haga en la senda trascendental, brinda una gran esperanza para la redención. De estos tres métodos, la senda del bhakti-yoga es especialmente adecuada para esta era, porque es el método más directo para comprender a Dios”.
Srila Prabhupada, Bhagavad-gita 6.37
El bhakti-yoga (ligarse con Dios a través del amor) es la culminación de todas las clases de prácticas de yoga. Todos los demás yogas no son más que medios para llegar al punto del bhakti en el bhakti-yoga. Yoga significa de hecho bhakti-yoga; todos los demás yogas son progresiones que tienen por meta el bhakti-yoga. Desde el comienzo del karma-yoga hasta el final del bhakti-yoga es un largo camino que lleva a la autorrealización. El karma-yoga sin resultados fruitivos es el comienzo de ese sendero. Cuando el karma-yoga aumenta en conocimiento y renunciación, la etapa se denomina jñana-yoga. Cuando el jñana-yoga aumenta en meditación en la Superalma mediante diferentes procesos físicos y la mente se concentra en Él, se denomina astanga-yoga. Y cuando uno supera el astanga-yoga y llega al plano de la Suprema Personalidad de Dios, Krishna, ello se denomina bhakti-yoga, el punto culminante. En efecto, el bhakti-yoga es la meta última, pero para analizar el bhakti-yoga a fondo hay que entender esos otros yogas. El yoga que es progresivo se encuentra, entonces, en el verdadero sendero de la buena fortuna eterna. Aquel que se aferra a un punto en particular y no progresa más, es conocido por ese nombre en particular: karma-yoga, jñana-yoga o dhyana-yoga, raja-yoga, hatha-yoga, etc. Si uno es lo suficientemente afortunado como para llegar al plano del bhakti-yoga, se sobrentiende que ha superado todos los demás yogas. Por lo tanto, volverse consciente de Krishna es la máxima etapa del yoga, de la misma manera en que, cuando hablamos de los Himalayas, nos referimos a las montañas más altas del mundo, de las cuales el pico más alto, el monte Everest, se considera que es la culminación.
Srila Prabhupada, Bhagavad-gita 6.47
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